Pontevedra Modelo Educativo

Principios Filosóficos

Las directrices del Centro se basan en una doble concepción antropológica del ser humano.

El hombre como “individuo”.

El hombre como “ser político”.

Como individuo, cada niño es un pequeño microcosmos, con rasgos diferenciales genéticos y adquiridos que lo hacen distinto a todos los demás. A través de una enseñanza personalizada habrá que sacar a la luz y cultivar esos rasgos personales que son, en el amanecer de la persona, los primeros destellos de su individualidad y originalidad.

Toda persona, y por tanto todo niño, necesita tener éxito en algo, sentirse estimado por algo. Si no lo consigue en el aula, el Centro ha de ofrecerle, además de la actividad escolar tradicional, otras áreas de expresión artísticas, deportivas, culturales, donde él, “se encuentre” y pueda destacar entre los demás. De esta forma:

1º Se consolida la personalidad del niño.

2º Se elimina el fracaso escolar.

3º El cultivo de estas aficiones, hobbys, evitarán el mal uso del ocio, el aburrimiento, y de ahí los peligros que todos sabemos.

Como “ser político” al niño le ha tocado vivir en una sociedad concreta. Toda la vida escolar, con sus normas de convivencia, ha de ser un entrenamiento para su inserción en esa sociedad. El Colegio, como reflejo real de esa sociedad, ha de ser un lugar de trabajo y entretenimiento a la vez. De trabajo duro y a veces árido, pero necesario, Y así, con la satisfacción del deber cumplido, poder dedicarse luego a sus hobbys y aficiones preferidas donde quizá se sienta de verdad realizado.

Los Sauces al día

Festival de fin de curso

20 de Junio de 2017

Torneo de gimnasia rítmica

19 de Junio de 2017

Parque A Paradela

14 de Junio de 2017